Una agenda cargada de actividades: Aportamos a un ecosistema que potencie la investigación y el desarrollo

Nuestra trayectoria nos permite orientar a distintas organizaciones que buscan hacer despegar sus ideas, por lo que ponemos toda nuestra experiencia y conocimiento al servicio del éxito de sus proyectos. Por eso queremos generar un entorno que promueva el emprendimiento y participamos activamente en encuentros gremiales y académicos para fortalecer el trabajo colaborativo.

Con el fin de impulsar soluciones para el desarrollo y escalamiento de nuevos productos, en un espacio ideal para el networking y el intercambio de experiencias entre actores relevantes de la industria, CeTA dijo presente en Espacio Food and Service, la feria alimentaria más importante de Chile, realizada los días 27, 28 y 29 de septiembre en Espacio Riesco.

Y fuimos protagonistas. Jean Paul Veas, director ejecutivo de CeTA, participó del panel de conversación sobre “Seguridad y soberanía alimentaria en Chile, distintas miradas, un desafío”, oportunidad en la que comentó cómo nuestros Centros de Innovación promueven el desarrollo de nuevos productos sustentables y basados en la economía circular.

“Las tendencias apuntan a un fuerte cambio en los alimentos. Me refiero a los plant based, a los veganos, a los libres de gluten y a aquellos que poseen componentes sustentables. Como Centro, tenemos el objetivo de ir cumpliendo con las tendencias del mercado actual, de la mano de un mercado más consciente, buscando darles mayor valor agregado a los productos”, sostuvo Jean Paul Veas durante su exposición.

De la misma manera, en el segundo día en Espacio Food and Services la gerenta de negocios de CeTA, Daniela Fuentes, destacó por su participación en el panel de conversación sobre “Alimentación circular y sustentabilidad”, junto a otros invitados como Walmart Chile, GoodMeal y Seaweed Place Chile.

En CeTA nuestra trayectoria nos permite orientar a distintas organizaciones que buscan hacer despegar sus ideas, por lo que ponemos toda nuestra experiencia y conocimiento al servicio del éxito de sus proyectos. Por eso queremos generar un entorno que promueva el emprendimiento y participamos activamente en encuentros gremiales y académicos para fortalecer el trabajo colaborativo.

De esta forma, durante octubre tuvimos la visita del Seremi de Economía, Fomento y Turismo RM, Cristian Rodríguez, y el Secretario Ejecutivo de la Agencia Chilena para la Inocuidad Alimentaria (Achipia), Diego Varela, quienes pudieron conocer la labor del Centro en Carén y cómo apoyamos tanto a pymes como a grandes empresas a desarrollar sus ideas y que éstas puedan ser escaladas a nivel semi industrial, permitiendo abaratar costos.

A comienzos de octubre, CeTA también fue parte relevante de la Expo Chile Agrícola, el encuentro técnico y de capacitación más grande del país, con la presentación de la charla “Apoyando a través de la innovación para el desarrollo de Chile como potencia alimentaria”, a cargo de la gerente de negocios de CeTA, Daniela Fuentes.

Asimismo, en octubre CeTA participó del Encuentro Regional de Emprendimiento e Innovación en la Universidad de Concepción “Emprende tu Mente”, instancia que busca congregar a todo el ecosistema de emprendimiento e innovación de la región y la macrozona sur del país, con grandes empresas, inversionistas y mentores.

A fines de agosto, en CeTA desarrollamos la 15° Jornada Técnica Especializada donde hablamos sobre “Probióticos; el potencial uso en alimentos”, con la destacada participación de Martín Gotteland, académico de la U. de Chile, Ph.D. en Fisiología y parte del equipo del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA); Catalina Garrido, Co-fundadora & Directora Liva Company; y Roberto Lemus, académico del Departamento de Ciencias de los Alimentos y Tecnología Química de la Universidad de Chile.

En la anterior Jornada Técnica Especializada, realizada en junio, abordamos “El potencial uso de alimentos patrimoniales en Chile; desafíos y tendencias”, que contó con la destacada participación de Loreto Muñoz (Universidad Central), Jose Tomás Sagredo (Amarea), Adriano Costa de Camargo (Universidad de Chile) y Daniela Alvarado (CeTA).

Visitas internacionales: Difusión del conocimiento y la innovación más allá de las fronteras

Durante este 2022 hemos recibido a destacadas personalidades e instituciones vinculadas a los sectores académicos y alimentarios, donde hemos podido compartir experiencias y proyectar trabajos conjuntos para fortalecer el desarrollo de la innovación en la industria.

En CeTA estamos convencidos de que el trabajo colaborativo con diversas instituciones, de distintas partes del mundo, fortalece los vínculos de la academia con la industria alimentaria. La difusión de los avances que se logran gracias a la dedicada labor de especialistas de diversas latitudes ayuda a la investigación, el desarrollo y la innovación a nivel planetario.

Es por ello que durante este 2022 nuevamente hemos recibido a destacadas personalidades y organizaciones del sector alimentario y de la educación, donde hemos podido compartir experiencias y proyectar iniciativas conjuntas para enfrentar futuros desafíos.

De esta forma, durante mayo recibimos desde Estados Unidos a una delegación de estudiantes de la Escuela de Negocios de Wharton, quienes conocieron de voz de sus fundadores algunos emprendimientos nacionales que llegaron al mercado estadounidense y que han trabajado con el CeTA, como PolyNatural Chile y Yari Drinks.

También desde Estados Unidos, en junio nos visitaron estudiantes de MBA de la George Mason University, quienes pudieron ver el trabajo que realiza CeTA con emprendedores y empresas del sector alimentario en el Centro de Innovación en Carén, donde además se interiorizaron en cómo avanzamos cada día más hacia la innovación y el desarrollo de productos con enfoque saludable, etiqueta limpia y economía circular.

En ese mismo mes, desde Arabia Saudita nos acompañó una delegación de King Abdullah University Technology, que recorrió nuestro Centro en Carén y presenció cómo aceleramos la innovación en alimentos con I + D, junto al pilotaje de nuevos productos.

Además, en junio también contamos con la presencia de diferentes startups de Brasil en nuestro Centro de Innovación en Carén, que junto al secretario de la Embajada de Brasil para el Sector de Ciencia, Tecnología e Innovación, Leandro Rocha; pudieron observar la infraestructura de CeTA y las técnicas empleadas, junto con descubrir cómo contribuimos a diversificar portafolios de productos y añadir valor a lo largo de la cadena productiva.

Desde Colombia, durante septiembre recibimos la visita del gobernador del Departamento del Cauca, Elías Larrahondo, y representantes del Ecosistema de Ciencia, Tecnología e Innovación (ECoS – CteI) de Colombia, quienes nos acompañaron en conjunto con distintos representantes de la academia y la industria que buscan impulsar el desarrollo sostenible a través de la generación, uso y valoración de los conocimientos, en conexión con el mundo.

Esta agrupación busca generar alianzas que permitan resolver problemáticas, a través de la vinculación estratégica con los actores del ecosistema, por lo que la labor que desempeña CeTA, su forma de operar y los proyectos en los que está trabajando lo convierten en un aliado ideal para este tipo de objetivos.

CeTA potencia con experiencia, tecnología e innovación el desarrollo de nuevos productos saludables de Agrosuper

La empresa especialista en carnes de ave, cerdo, pavo y sus derivados se adjudicó el Fondo Crea y Valida Colaborativo de Corfo, lo que le permite seguir potenciando su impulso hacia una Alimentación Equilibrada en las personas. Para ello estableció un acuerdo estratégico con el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria con el fin de avanzar hacia el futuro lanzamiento al mercado de una nueva línea que amplie su portafolio de alternativas para satisfacer las necesidades de sus clientes.

El Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) es un aliado del ecosistema de alimentos, contribuyendo a diversificar portafolios de productos y añadir valor a lo largo de toda la cadena productiva. Para ello, CeTA cuenta con infraestructura y profesionales altamente calificados en el norte, centro y sur de Chile, para atender de forma descentralizada y eficiente las necesidades de empresas y emprendedores de cada zona.

Además, CeTA posee modernas instalaciones y la tecnología necesaria para acompañar a empresas de alimentos de diversos tamaños: grandes, medianas, pequeñas y start-ups. A estas organizaciones se les apoya desde la idea o el concepto del producto, el desarrollo de prototipos, la producción semiindustrial e incluso en el escalamiento comercial.

Gracias a nuestra experiencia y trayectoria, en CeTA sabemos que la innovación alimentaria no es una tarea sencilla. La mayoría de las veces los presupuestos son acotados y la inversión tiende a ser bastante mayor, considerando que se debe simular la producción completa de un producto para conocer su viabilidad en el mercado; o en el mejor de los casos, se debe poner en pausa otra línea de producción en operación, tomando una serie de riesgos comerciales.

Para cualquiera de ambos escenarios, en CeTA tenemos la solución, con la tecnología adecuada y un equipo de profesionales de primer nivel que permiten reducir los costos y los riesgos asociados.

Motivados por este genuino compromiso con el impulso de la innovación en la industria alimentaria en un contexto lleno de desafíos, CeTA suscribió un acuerdo estratégico para colaborar con Agrosuper en el desarrollo de nuevos productos saludables. La meta es avanzar hacia el futuro lanzamiento al mercado de una nueva línea que amplie su portafolio de alternativas para satisfacer las necesidades de sus clientes.

Esta alianza se materializó luego que Agrosuper se adjudicara el Fondo Crea y Valida Colaborativo de Corfo, lo que le permite seguir potenciando su impulso hacia una Alimentación Equilibrada en las personas. De esta forma, la principal compañía de elaboración y comercialización de alimentos del país junto a nuestra organización profundizan y fortalecen el vínculo entre la academia y la industria a través de la investigación.

Para Agrosuper la gestión de este importante proyecto de innovación está alineada con su propósito de Alimentar lo Bueno de la Vida todos los días, apoyado en los principios de hacer las cosas siempre mejor, un espíritu de crecimiento y desarrollo, y disfrutar la vida.

La adjudicación de este fondo de Corfo es sumamente relevante para la innovación y el desarrollo del sector alimentario, ya que corresponde a uno de los primeros proyectos de I+D vinculado con un organismo público, por lo que el trabajo conjunto entre CeTA y Agrosuper puede generar una senda para que otros proyectos amplíen sus horizontes y generen nuevas soluciones para los consumidores.

Desafíos y oportunidades para la población mundial: CeTA identifica tres tendencias de la alimentación del futuro

Carne análoga elaborada en base a plantas, snacks de ingredientes recuperados bajo el concepto de economía circular como cereales para el desayuno hechos de residuos de cebada, y obtención de ingredientes naturales para productos etiqueta limpia son algunas de las alternativas más sanas, económicas, sustentables y accesibles para todos detectadas en el estudio.

Según un reciente informe de las Naciones Unidas, el número de personas que padecen hambre en el mundo creció hasta alcanzar los 828 millones en 2021, lo que supone un aumento de unos 46 millones desde 2020. Para revertir estas cifras, se hace urgente una transformación de la industria de los alimentos, con alternativas más sanas, económicas, sustentables y accesibles para todos.

Bajo este panorama, el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA), corporación público-privada sin fines de lucro de alcance nacional dedicada a proveer un futuro con mejores alimentos, identificó tres tendencias de la alimentación del futuro. El objetivo es inspirar a los consumidores a adoptarlas, y a tomar conciencia de los desafíos que nuestro mundo está enfrentando.

Las tres tendencias de alimentación del futuro identificadas por CeTA Alimentos son:

• Carne análoga

• Snacks de ingredientes recuperados – concepto de economía circular

• Obtención de ingredientes naturales para productos etiqueta limpia

1. Carne análoga

“Carne análoga” es el término utilizado para denominar los alimentos sin proteínas de la carne que buscan imitar sus características, tanto en aspectos sensoriales como nutricionales. Estos productos son formulados en base a la combinación de ingredientes vegetales (denominados plant based) y deben pasar un proceso llamado extrusión. Y el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria es la única organización en Chile que tiene una plataforma para pilotos de extrusión húmeda, por lo que apoya diversos proyectos que innovan en esta línea. En este proceso el primer paso es alimentar la proteína en polvo a través de la entrada de la extrusora con agua o aceites. Posterior a este paso los ingredientes se mezclan y calientan, dando lugar a una masa fundida. La masa fundida es sometida a un flujo de cizallamiento, siendo este paso clave para la formación de las fibras, para que luego la masa de proteínas se enfríe y salga del extrusor una textura muy similar a la carne. De esta forma, se obtiene un auténtico sabor a carne con productos a base de plantas. Algunos de los productos análogos cárnicos que se pueden lograr son: carne molida o picada, trozos de pollo, cecinas. Se estima que el mercado mundial de sustitutos para la carne alcanzará en 2027 los 4.000 millones de dólares.

2. Snacks de ingredientes recuperados

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, entre 1/4 y 1/3 de los alimentos que se producen al año para el consumo humano se pierde o se desperdicia a nivel mundial. Por esto, el desperdicio de comida es hoy una de las grandes problemáticas. Ante esta realidad, CeTA Alimentos se dedicó a apoyar emprendedores enfocados en el desarrollo de snacks a partir del uso de descartes o residuos alimentarios. En los centros de innovación de CeTA hemos trabajado con emprendedores en el desarrollo de diversos alimentos que evitan el desperdicio de materias primas o que permiten recuperar descartes de frutas o verduras. De esta forma, estamos creando alimentos saludables, que aportan vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes a quien los consume y, a la vez, generan beneficios para el medioambiente. Por ejemplo, aprovechando al máximo el bagazo de cebada, subproducto que corresponde a cerca del 25% de la producción de cerveza, la pyme Cervecería Triunfo está desarrollando un cereal para el desayuno con la adición de bagazo de cebada y propiedades saludables, junto a un componente de economía circular. Este proyecto de innovación que realizó junto a CeTA contempló el prototipado, escalado productivo, validación nutricional y sensorial de este cereal de desayuno, constituyendo una importante propuesta de valor hacia la producción sustentable de cerveza. De esta forma, actualmente el producto de snack dulce se encuentra en búsqueda de inversionistas para seguir avanzando en su proceso de maquila, mientras en paralelo se desarrolla una alternativa de snack salado.

3. Obtención de ingredientes naturales para productos etiqueta limpia

La etiqueta limpia conocida también como “Clean Label” es parte de una tendencia comercial que busca responder la preocupación de los consumidores por preferir alimentos saludables, con ingredientes de origen natural. Sus etiquetas presentan una lista corta de ingredientes y sin aditivos superfluos, con información comprensible para el consumidor interesado en la composición de lo que está a punto de comprar, y que sea posible leer y comprender, sin necesidad de traducción. Por medio de tecnologías como concentración al vacío, líneas de emulsión y el secado al vacío asistido por microondas, se pueden obtener ingredientes naturales que se incorporan dentro de una matriz alimentaria, a fin de que el producto final sea etiqueta limpia. Esta tendencia ha conseguido una gran relevancia en los consumidores, esencialmente porque responden a la necesidad de todas las personas que han tomado conciencia de su alimentación, y se estima que en los próximos años se convertirá en el nuevo estándar de la industria alimenticia.

“Si tiene una idea de alimento, podemos ayudar a desarrollarla y obtener financiamiento”

En entrevista con la revista PanArte, el coordinador de Proyectos de Desarrollo e Innovación del Centro Carén de CeTA Alimentos explica cómo los especialistas de los Centros de Innovación de Coquimbo, Santiago y Temuco ayudan a emprendedores y empresas de mayor tamaño a prototipar, pilotear y escalar sus innovaciones en alimentos.

En la entrevista, Juan Pablo destaca el abanico de clientes a los que CeTA presta servicios, incluyendo desde emprendedores hasta empresas del rubro:

“Apoyamos emprendedores que no tienen conocimientos de ciencias y tecnologías de alimentos para que puedan desarrollar su producto, lanzarlo al mercado y producirlo a una pequeña escala para hacer sus pruebas comerciales y primeras ventas”.

“A empresas de mayor tamaño las ayudamos en tareas de mejora continua que antes implicaban parar por horas la producción. A ellos les proporcionamos un espacio donde hacer pruebas a una escala menor, lo que es una verdadera necesidad”.

Lee la entrevista completa aquí:

Revisa la edición completa de PanArte (mayo 2022)

Delegación del ecosistema de emprendimiento regional de O´Higgins establece vínculos colaborativos con el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria-CeTA

Fuente: Vi.cl 10 de marzo 2022

[VI.cl, 10 de marzo 2022] Con la finalidad de conocer las instalaciones y servicios que brinda el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria, CeTa, una delegación del ecosistema de emprendimiento regional integrada por el director regional de Corfo O´Higgins, Emiliano Orueta Bustos, el gerente de Pro O´Higgins, Braulio Guzmán Rebolledo y la Secretaria Ejecutiva del proyecto Ecosistema O´Higgins Andrea Manríquez Morales,  visitaron las instalaciones y sostuvieron importantes reuniones con ejecutivos del Centro que permiten a abrir nuevas herramientas de apoyo para  el desarrollo  de emprendimientos locales vinculados a la industria de los alimentos.

En la jornada, la delegación fue guiada por María Fernanda Faúndez, Encargada de Vinculación y Juan Pablo Vivanco, Director de Innovación de CeTA, quienes describieron y presentaron la variedad de laboratorios, equipos y procesos que se realizan en el Centro, conformado entre otras entidades por la Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica, Universidad de Talca y Universidad de La Frontera, además de capitales privados y  el apoyo de Corfo a través de diversas líneas e instrumentos de la corporación estatal. En este sentido, CeTA permite a emprendedores, pymes y startups, poder desarrollar pruebas, innovar, pilotos y desarrollo de nuevos productos alimenticios que desean sacar a mercado, y para lo cual CeTA brinda una asesoría profesional y técnica, que permite a emprendedores y empresarios avanzar en el desarrollo de sus iniciativas  y poder colocarlas en el mercado.

En la visita realizada en las instalaciones ubicadas en la comuna de Pudahuel, una de las tres con las que cuenta CeTA -también en Temuco y Coquimbo- , se puede apreciar la capacidad tecnológica, de investigación, ciencia e innovación en cada uno de sus rincones, espacios en los cuales los análisis y pruebas de alimentos son materia del día a día, tanto en su composición, formato e incluso packaging, pruebas que son realizadas colaborativamente con los emprendedores, procesos que permiten generar productos alimenticios que incluso incorporan economía circular, como se destacó en la oportunidad a través del desarrollo de sopas a partir del desecho de vegetales que se realiza en la  Vega Central  y que se encuentra en sus primeras etapas de estudio.

 Emiliano Orueta Bustos, director regional de Corfo O’Higgins,  valoró la visita y el aporte que desarrolla CeTA en favor del emprendimiento alimenticio, indicando que “Instituciones como CeTA, donde colabora la academia, Corfo y los privados, permiten estimular el desarrollo y entrada de nuevos productos alimenticios, sanos, de alta calidad y son un apoyo concreto para materializar y colocar en el mercado productos locales, siendo por lo demás, la Región de O´Higgins un potencial agroalimentario del país”.

Por su parte, Braulio Guzmán Rebolledo, gerente general  de  la Corporación de Desarrollo Pro O´Higgins,  indicó que “la colaboración público – privada permite materializar respuestas comoCeTA para una industria especifica como la alimentaria y, sin duda, el aporte del conocimiento y la ciencia en la construcción, evaluación y desarrollo de soluciones alimentarias que nacen de emprendedores  y que colaborativamente se analizan en el Centro, permite avanzar en innovadoras propuestas y en la cual la Región de O’Higgins tiene importantes aportes que realizar”.

La Secretaria Ejecutiva del proyecto Ecosistema O´Higgins, Andrea Manríquez Morales, destacó el encuentro, puntualizando que “esta iniciativa nace desde el compromiso del proyecto FIC Aceleración del Ecosistema de Emprendimiento Regional de O’Higgins, apoyado por el Gobierno Regional y su Consejo Regional, que permite generar vínculos colaborativos que se extienden fuera de la Región, atrayendo conocimiento y capacidades técnicas que facilitan y potencian el desarrollo de emprendimientos alimentarios, y en este sentido el proyecto busca conectar a los actores públicos -privados que posibiliten las mejores soluciones para que esas iniciativas puedan no solo materializarse, sino que además ingresar al mercado.”  Asimismo, la ejecutiva destacó que la jornada permitió generar los primeros vínculos con CeTA, los  que permitirán  a los emprendedores  de O´Higgins conocer las valiosas herramientas del Centro y abrir canales de desarrollo empresarial para la industria alimenticia regional.

 Consultado respecto a las acciones que se desarrollan a partir del FIC que impulsa Incubatec-UFRO y Agencia Gulliver, el Gobernador Regional de O’Higgins, Pablo Silva Amaya, destacó que “la innovación y el desarrollo de  una potencia alimentaria como lo es nuestra región permite avanzar con estas vinculaciones y posibilitan  concretar importantes y valiosos acuerdos, que se materializan en poner a disposición  el conocimiento, la academia, la innovación y la ciencia para desarrollar soluciones de emprendedores y empresarios en materia alimentaria  y que sin duda permitirá a los consumidores poder contar, por qué no decirlo, con cereales de algas y otras tantas opciones, que generarán riqueza y empleo para la Región de O’Higgins.”

Fuente: https://www.vi.cl/actualidad/delegacion-del-ecosistema-de-emprendimiento-regional-de-o-higgins-establece-vinculos-colaborativos-con-el-centro-tecnologico-para-la-innovacion-alimentaria-ceta-17042

Desafíos y oportunidades en la diversificación de la producción y exportación agroalimentaria

Fuente: El Mostrador 19 enero 2022

Columna de Opinión por Eduardo A. Santos Fuenzalida

Me gustaría iniciar esta nota con una breve historia. Un par de décadas atrás, durante una visita oficial a Canadá, invitaron a nuestra delegación del Ministerio de Agricultura a conocer al “Crop Development Centre” (CDC) de la Universidad de Saskatchewan, para mostrarnos –según nos dijeron– lo que estaban haciendo con semillas de lentejas “originadas en lentejas chilenas”. Cuento corto, nos informaron acerca del programa de desarrollo de producción de lentejas de ese centro, que permitió que, a partir de los años setenta, Canadá desarrollara su propia tecnología –incluyendo semillas (y plantas) de lentejas adecuadas al clima de Canadá, así como los equipos de siembra, cosecha y selección de lentejas– para transformarse en unos pocos años –por lejos– en el primer productor y exportador de lentejas del mundo. Un par de años más tarde, el fundador del programa de lentejas de Saskatchewan visitó nuestro país, pues buscaba asociarse con Chile para que actuáramos como el centro de excelencia de multiplicación de semillas para Canadá. No lo logramos y no fue por falta de interés de Canadá.

Esto no puede volver a ocurrir, pues ahí teníamos una posibilidad de desarrollar una nueva área de trabajo, incorporar tecnología y conocimiento, y expandir nuestro comercio en una nueva dirección. Y no debemos olvidar que, en un pasado no muy lejano, Chile fue productor y exportador de lentejas. Hoy, si usted consume lentejas, muy probablemente fueron importadas desde Canadá. 

Si queremos “despegar” y transformarnos realmente en una potencia alimentaria –y no hablamos solo de números, sino de excelencia y calidad– debemos incorporar y adaptar nuevas tecnologías y, para ello, también capacitar para adaptarnos al uso de las nuevas tecnologías que se requieren para el desarrollo productivo y exportador de una industria agroalimentaria moderna. Y –por qué no– también ser capaces de atraer y asociarnos al capital que se requiera para dar un “salto cualitativo” para el desarrollo de capacidades, así como para la apertura, ingreso y el posicionamiento en nuevos mercados. En este breve espacio, solo podemos intentar enumerar los factores que permitirían identificar los sectores de la industria alimentaria chilena que creemos deberían ser apoyados para dar ese “salto cualitativo”. Más adelante, deberíamos identificar los mercados con el mayor potencial.   

Durante los últimos 20 años, el crecimiento de las exportaciones agroalimentarias ha estado por debajo de las ventas totales de Chile (229% y 267%, respectivamente). No obstante, hay diferencias importantes entre los distintos productos. Por lejos, las más exitosas han sido las carnes (crecimiento de más de 538%), en especial de cerdo y aves, destinadas principalmente a China. En esta primera mirada, parecería que estos productos (HS02) no requieren mayores apoyos. Las exportaciones de estos se concentran en pocas empresas y creemos que estas sí podrían hacer un esfuerzo en la diversificación de productos y agregar mayor valor. A continuación, pero a una gran distancia en cuanto a cifras de crecimientos, siguen las ventas de árboles y plantas (HS06); alimentos del mar (HS02, pescados, crustáceos y moluscos); y las frutas y hortalizas frescas (HS08). El resto de los productos tienen todos crecimientos por debajo del total del comercio de Chile durante el período.

En promedio, las ventas de árboles y plantas durante el período 2018-2020 son relativamente bajas (unos $60 millones de dólares). No obstante, esta industria incorpora tecnología desarrollada en Chile y, más allá de que muchas son medianas y pequeñas empresas, estas emplean numerosa mano de obra. Incluso pueden alcanzar mercados sofisticados europeos y el de Estados Unidos. En esta área de la producción tecnológica se cuenta con el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) del Ministerio de Agricultura, además de las numerosas universidades que realizan trabajos de gran nivel técnico, que es reconocido internacionalmente. Este trabajo, entre otras cosas, ha sido crítico para el desarrollo de nuestra industria frutícola. Debemos considerar seriamente potenciar este sector, que cuenta con el apoyo de SAG para lograr la apertura de nuevos mercados.  

Los sectores de productos del mar (HS03) y frutas y hortalizas frescas (HS08), si bien han sido tremendamente exitosos en términos comerciales, en más de una ocasión han encontrado “piedras en el camino”, de diferente tamaño, por cierto. La industria frutícola ha logrado establecer su reputación con productos de calidad, que rara vez han sido cuestionados. No obstante, como país, por lo general, hemos promocionado la industria bajo el lema de ser los primeros exportadores de “esta fruta” o la “otra”, pero poco se escucha –lamentablemente– de su calidad, higiene e inocuidad, en donde Chile tiene un récord prácticamente intachable (a pesar de las uvas envenenadas de Pinochet).

El énfasis en los volúmenes exportados y la correspondiente expansión de las áreas de producción, hoy tienen en aprietos a la industria, que está siendo cuestionada por llevar al límite el uso de los recursos naturales, en particular los recursos hídricos. Se han hecho frecuentes también los eventos de mosca de la fruta y el ingreso de nuevas plagas, como la lobesia botrana y drosofila susukii. En un marco de propuestas dirigidas a fortalecer prácticas productivas amigables con el medioambiente, no debe sorprender si la administración entrante busca modificar las prácticas actuales en el sector, más que continuar la ruta seguida hasta ahora en las actividades de promoción dirigidas, entre otros, por ProChile, y financiadas por el Fondo Silvoagropecuario de Promoción de Exportaciones. 

En el caso de la industria salmonera, ha existido un reiterado cuestionamiento, tanto por el posible uso de antibióticos de algunas firmas como por la contaminación del agua en las áreas de producción. Además, si se toma en consideración que este es un sector económico caracterizado por un puñado de grandes empresas –un par de ellas, de las más grandes del mundo–, parecería que difícilmente puede ser caracterizado prioritario en el fomento y apoyo de las exportaciones, a no ser que exista un esfuerzo claramente identificable y sistémico dirigido a desarrollar y exportar nuevos productos de mayor valor agregado, más allá de los filetes que ya exporta la industria. 

Todos los otros grupos de productos muestran crecimientos por debajo de las cifras de comercio total de Chile y, en algunos casos, muy por debajo. Aun así, algunos de esos sectores deberían ser la base de la diversificación y transformación productiva del agro, aumento de las exportaciones y reactivación de la integración económica regional, así como incorporación más activa de las Pymes rurales al comercio. Las preparaciones de frutas y hortalizas (HS20) y las de alimentos del mar y carnes (HS16) han reducido su participación en las exportaciones chilenas, aun cuando la globalización, el desarrollo de nuevos productos y los cambios en los hábitos de consumo, empujan los indicadores en la dirección opuesta, contribuyendo al rápido aumento de las compras de alimentos preparados. Chile, en menor medida, ha aumentado las exportaciones de productos procesados, pero en su gran mayoría son vendidos a granel. Tampoco debemos olvidarnos de los productos lácteos y, en particular, los quesos. En todos estos productos aún nos falta dar el gran paso para llegar directamente al consumidor y conquistar el diferencial de precios entre las exportaciones a “granel” y las ventas “directas al consumidor”. 

En Chile hemos ido desarrollando la capacidad de innovar significativamente en el área de la industria agroalimentaria vía el apoyo y actividades de instituciones o programas como la Fundación Chile, Transforma Alimentos y el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA), así como el Centro de Biotecnología de Sistemas de Fraunhofer Chile Research (FCR-CSB), entre otros. Así, las empresas han podido desarrollar y exhibir últimamente, nuevos productos elaborados de gran nivel. Nos falta, no obstante, dar el último paso para internacionalizar la innovación made in Chile, de manera sistemática y consistente. Al parecer, es una combinación de la “rutina” en que caen algunas empresas, pero, sobre todo, es falta de políticas de Estado e instituciones capaces de apoyar a los emprendedores, de manera efectiva, en las últimas etapas del proceso exportador. Las grandes empresas de la fruta, salmón, carne y el vino, pueden crecer y exportar sin gran apoyo del Estado, pero las pymes y las empresas de tamaño medio necesitan el apoyo y los recursos de una nueva institucionalidad que les permita dar y concretar los pasos finales. 

Con un Estado más activo e instituciones más “ágiles” –financiera y operacionalmente– y coordinadas bajo un mismo techo (por ejemplo, un nuevo Ministerio de Agricultura y Alimentación), podríamos ir por delante del proceso exportador y, así, adelantarnos a las demandas de los mercados importadores. Con el respaldo adecuado, podemos buscar “socios” en los países importadores, ingresar y posicionarnos en nichos de mercados de interés, y de esta forma negociar “arreglos” o acuerdos con las cadenas de distribución, en particular, con cadenas regionales, locales o de tamaño medio, que también buscan consolidar sus propios nichos de mercado. Además ahí, por lo general, es posible crear y agregar “valores” sustanciales con certificaciones tales como “natural” y “orgánico”, “comercio justo”, “no modificado genéticamente”, “sin hormonas y/o promotores de crecimiento”, y decenas de otras. 

Fuente: https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2022/01/19/desafios-y-oportunidades-en-la-diversificacion-de-la-produccion-y-exportacion-agroalimentaria/

Residuos vegetales se convierten en alimentos deliciosos y sustentables

El programa Cocina Lab, de nTV, mostró cómo descartes de hortalizas y frutas del Mercado Lo Valledor se convierten en una sopa y una compota creadas en la planta de CeTA en el Parque Tecnológico Laguna Carén.

Cada año 1.300 millones de toneladas de alimentos se van a la basura en el mundo, según datos de la FAO. En Chile, un proyecto de la Universidad Bernardo O´Higgins (UBO), el Banco de Alimentos del Mercado Lo Valledor y el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA), está contribuyendo a reducir el desperdicio de alimentos en Chile, convirtiendo en sabrosas preparaciones verduras y frutas en buen estado que antes se desechaban.    

El proyecto se presentó en el capítulo “¿Qué nos aportan las frutas y verduras?”, del programa Cocina Lab, conducido por la periodista científica Andrea Obaid y el biólogo celular Alejandro Roth y que se transmite a través del canal cultural público nTV .

“En 2019 recuperamos más de 800 toneladas de alimentos, entre frutas y verduras, lo que equivale a 5,8 millones de raciones de alimentos que antes se iban a la basura, dice en el programa Hugo Espinosa, director de la Fundación Banco de Alimentos de Lo Valledor.

Esta institución recibe las donaciones de vegetales de locatarios del mercado, las que luego se convertirán en saludables platos que se entregan a centros de adultos mayores y niños y niñas en situación de vulnerabilidad.

En la planta de CeTA en Laguna Carén, los descartes de frutas y hortalizas se procesan para producir sopas y compotas. Las analistas de desarrollo de productos del centro, Débora Rojas y Jessam Marín, destacan el aporte de fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales que aportan las hojas, tallos, pulpa y cáscara de los vegetales que se evitó descartar.

Jean Paul Veas, director ejecutivo de CeTA, subraya que el uso de la tecnología no solo permite crear alimentos nutritivos y sabrosos. En su producción, señala, son también fundamentales “conceptos de economía circular y sustentabilidad”.

Ver el capítulo n° 4 de Cocina Lab: “¿Qué nos aportan las frutas y verduras?”

Más detalles del proyecto de la UBO junto a CeTA y el Banco de Alimentos Lo Valledor  

El crecimiento de la industria vegana en Chile

Hace pocos años no era fácil encontrar en cadenas de supermercados productos alternativos a la hegemónica carne, haciendo difícil para los consumidores contar con alternativas asequibles y variadas para modificar su dieta. Hoy el panorama es distinto: en conmemoración de un nuevo día del veganismo (1 de noviembre) es posible apreciar una oferta cada vez más consolidada que se sustenta en dos pilares. Por una parte, la cada vez más frecuente incorporación de tecnología y, por otra, un cambio cultural en la población que ve con interés su potencial.

Jazmín Silva, creadora de Las Cocineras Metaleras (@lascocinerasmetaleras), señala que cuando decidió dejar fuera de su plato todos los ingredientes de origen animal, hace ya 16 años, el veganismo era algo desconocido para la sociedad chilena. “No podías ir a un restaurante y preguntar por alternativas veganas; al final era más fácil pedir un salteado de verduras sin mantequilla. Tú ibas a comer sabiendo que no iban a haber opciones veganas”, recuerda sobre esa época.

En la actualidad, el panorama es otro: no solo los menús de restaurantes y picadas consideran a aquellos que no comen carne, sino que es muy fácil encontrar en grandes supermercados, incluso en almacenes de barrio, productos alternativos. De hecho, la start up chilena Not Co. se ha hecho conocida a nivel internacional por presentar alimentos hechos a base de plantas, los que se pueden encontrar en diferentes países de América.

De acuerdo a Mariam Riera, especialista en Desarrollo de Proyectos y Productos del Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA), este fenómeno no responde a una simple moda, porque este tipo de alimentación ha sido promovida durante muchos años en Chile. Según la especialista, en la actualidad “ha adquirido más adeptos debido a la mayor difusión de información, y preocupación por parte de los consumidores, por temas medioambientales, de salud y bienestar animal”.

Aprendiendo a cocinar

Los animales fueron la causa de que Jazmín decidiera dejar de comer productos de origen animal. A los 21 años, esta intérprete de conferencia se motivó a incursionar en el veganismo, sorteando una serie de dificultades propias de la época. Por ejemplo, había poca información en español sobre el tema, la que existía estaba en otros idiomas y también adaptada a la realidad de sus países de origen que poco tenía que ver con Chile. Por otra parte, tampoco existía una comunidad de veganos consolidada en nuestro país con la cual dialogar.

Valiéndose de su profesión, Jazmín consideró que la mejor forma de facilitar una transición a esta alimentación era escribiendo información sobre cómo alimentarse bien a través de la página web Fuente Vegana.

“En esa época el tema que más me preocupaba era justamente lo nutricional, porque conocías personas que se hacían veganas y no sabían que tenían que suplementarse con B12, o que iban al médico y no sabían qué cosas preguntar. Así que traduje información básica y confiable para que la gente que se hiciera vegana estuviera sana, porque mi mayor miedo era que dejaran de serlo por problemas de salud”, explica.

Tras considerar que el sitio web había cumplido su ciclo vital, Jazmín comenzó Las Cocineras Metaleras, un proyecto que a la fecha ya supera los 44 mil seguidores solo en Instagram. De manera periódica va subiendo diferentes recetas que tienen como fin poder comer rico sin tener que considerar lácteos, carnes o huevos en la receta.

“Yo veía en otros países que era positivo ser vegano, y siento que recién en Chile estamos avanzando en esa línea. Sé de personas que no son veganas, pero compran productos veganos porque creen que es mejor para el medioambiente, para los animales o para su salud, y no les cuesta porque por fin hay alternativas. Ahora el término vegano está adquiriendo una connotación más positiva”, detalla Jazmín.

El desarrollo de la industria

Veganuary es una iniciativa internacional que invita a las personas a probar el veganismo durante el mes de enero, además de coordinar y promover diferentes actividades. Según cifras entregadas este año por la organización, nuestro país lidera a nivel latinoamericano la oferta de productos veganos, creciendo un 8% durante los últimos 4 años.

Además del creciente interés por parte de la población por este tipo de dietas, Mariam Riera, especialista en Desarrollo de Proyectos y Productos de CeTA, indica que Chile cuenta con un gran potencial para desarrollar este tipo de productos: “en nuestro país tenemos factores claves, como capital humano avanzado, tecnologías disponibles, incentivos que permiten disminuir el riesgo en innovaciones que presentan alta incertidumbre tecnológica, apoyo en las distintas fases de un emprendimiento y una industria alimentaria cada vez más abierta a generar innovación colaborativa”, detalla.

Sobre esta gran oferta que actualmente se aprecia en Chile, Riera agrega que el fenómeno está asociado al desarrollo que ha tenido el país en materia de innovación, alentado por la construcción de un ecosistema robusto que apoya desde distintas aristas a empresas y emprendedores para generar nuevos productos.

“En el desarrollo de productos plant-based existe una gran combinación entre la utilización de tecnologías tradicionales de una manera no convencional, la extracción y/o utilización de ingredientes que pueden imitar alguna funcionalidad de sabor o textura y la aplicación de nuevas tecnologías. En este sentido, en Chile contamos con investigadores enfocados en el desarrollo de estas soluciones y con capacidades instaladas en centros como CeTA, que disponibilizan tecnologías a nivel piloto, lo que permite generar una mayor cantidad de pruebas con menos recursos involucrados, factores claves en el proceso de innovación”, explica Riera.

Por otra parte, la especialista indica que Chile será uno de los pocos países de Latinoamérica que contará con la tecnología de cocción por extrusión con alto contenido de humedad (HMEC, por sus siglas en inglés), que permite procesar ingredientes proteicos funcionales para convertirlos en texturas similares a las de la carne.

Miles de alternativas

“Ser vegano hace unos años era complejo y frustrante: porque tenías que dedicar mucho tiempo a cocinar, prescindir de muchos alimentos de gusto común, tener que llevar siempre tu comida a reuniones sociales, entre muchas otras situaciones. Si bien la alimentación vegana es bastante variada, llena de sabores nuevos e increíbles, el uso o consumo de productos derivados de animales se encuentra muy arraigado a nuestra cultura y gustos personales, así como también a la industria alimentaria chilena”, puntualiza la especialista de CeTA. 

Si bien el cambio no es sencillo y no es factible que sea de la noche a la mañana, Jazmín, por su parte, indica que las cada vez más accesibles opciones que se encuentran en supermercados facilitan mucho el cambio.

Creo que es muy alentador, porque si bien a los veganos viejos ya no nos llaman tanto la atención estas cosas, siento que para la gente nueva estos productos ayudan un montón para lograr ese cambio de switch. Es hermoso pensar que una persona está pensando en cambiar su alimentación por motivos medioambientales, por los animales o por su propia salud y que puedan comerse una hamburguesa que a ellos les sabe como hamburguesa, porque así se les hace más fácil el cambio. Creo que es importante que existan estos productos para que la gente se atreva a dar un primer paso”, opina la creadora de Las Cocineras Metaleras.

Nuggets de jurel: una alternativa llena de nutrientes para cambiar la alimentación de los más pequeños

La alimentación saludable en los niños es, en muchas oportunidades, un objetivo difícil de lograr. El consumo desproporcionado de comida chatarra, junto a las dificultades que ha traído consigo la vida en pandemia, ha intensificado los problemas de salud entre los menores de edad, de los cuales más de un 30% experimenta niveles de obesidad, de acuerdo a datos manejados por el Instituto de Nutrición y Tecnología en Alimentos (INTA).

Considerando estos antecedentes es que la Cooperativa Caleta San Pedro junto a la Asociación de Industriales y Armadores Pesqueros de Coquimbo presentaron un proyecto que busca generar una opción alimentaria que se base en los beneficios del jurel, especie tradicional de la zona. Gracias al financiamiento de Conecta y Colabora de Corfo y con el apoyo del Programa Estratégico Regional MásMar y el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA), el producto que será desarrollado consiste en un nugget que tiene al jurel como principal componente.

Guillermo Molina, gerente del Programa Transforma MásMar, destaca que la idea es presentar una propuesta innovadora que rompa con la forma en que usualmente se consume esta especie. “Es un nugget que busca abordar un segmento que hoy no está cubierto por el jurel, sino que por otros productos. El jurel destaca por sobre otras especies, ya que tiene un alto contenido en Omega 3 y en nuestra región se da de forma muy abundante”, detalla.

Este pescado posee propiedades nutricionales que deberían fomentar su consumo, como son su alto contenido en vitaminas A, B3, B12 y D y una considerable cantidad de proteínas (19,75 grs. por cada 100 grs.).  En los últimos años el Trachurus murphyi se ha destinado principalmente para la producción de harina de pescado, de esta manera este proyecto espera replantear la importancia que puede tener en la dieta de los chilenos.

Lorena Pacheco, jefa del Centro de Innovación Norte de CeTA, agrega sobre las propiedades del pescado que “el alto nivel de ácidos grasos como Omega 3 que tiene el jurel ayuda a rebajar el colesterol en la sangre en adultos y en los niños desempeña un papel en el desarrollo y la función cerebral, especialmente en el aprendizaje y la memoria, se recomienda que los niños consuman más cantidad de ácidos grasos omega 3 para mejorar su rendimiento escolar”.

Todos estos beneficios que tiene el jurel lo postulan como una gran materia prima para potenciar productos del mar a nivel nacional. Es por lo que, para incentivar su consumo el nugget fue el formato de presentación, ya que se espera que sea un producto cercano a las personas y, sobre todo, una alternativa para programas nacionales de alimentación escolar, como el de la JUNAEB.

El director regional de Corfo Coquimbo, Gregorio Rodríguez, destacó que es importante apoyar estas iniciativas que están enfocadas en ampliar la matriz alimentaria de productos del mar. “En este caso, el jurel es una especie que se da de forma abundante en nuestra región y este formato que está desarrollando el CeTA tiene una alta demanda y potencial comercial, por ende, es tremendamente positivo que esto llegue a buen puerto”, agregó.