
Un estudio realizado por Activa Research para Walmart Chile en diciembre de 2025 entrega señales de este cambio: 41% de los encuestados declara preferir alimentos altos en proteínas, mientras 42% se inclina por productos menos procesados y más naturales. Al mismo tiempo, 18% se identifica como flexitariano, una forma de alimentación que reduce el consumo de productos de origen animal sin eliminarlos completamente.
En este escenario, las fuentes tradicionales siguen presentes —huevos, lácteos, carnes, pescados y legumbres—, pero conviven con nuevos formatos y materias primas. Legumbres, hongos, insectos y otros ingredientes comienzan a transformarse en bebidas, barras, snacks o texturizados capaces de responder a consumidores que buscan más proteína, mejor perfil nutricional y alternativas alineadas con sus preferencias.
De acuerdo con el mismo estudio, 65% de los encuestados no se identifica con ningún tipo de alimentación específica. Entre los alimentos presentes habitualmente en las comidas aparecen verduras, legumbres, arroz, pastas y carnes, mientras que en el desayuno destacan pan (83%), huevos (68%), palta (65%), queso (61%) y leche (57%). La novedad está, en parte, en que algunas de esas fuentes tradicionales de proteína están adquiriendo mayor relevancia. 32% declara consumir más huevos que antes, siendo el huevo uno de los alimentos más presentes en el desayuno.
En paralelo, surgen nuevas preferencias. 18% de los encuestados se identifica como flexitariano, una forma de alimentación que reduce el consumo de productos de origen animal, pero no los elimina completamente. El porcentaje supera al de quienes se identifican como vegetarianos (4%). El dato resulta interesante porque muestra que el cambio puede ser menos radical de lo que a veces sugieren las categorías de mercado. Una persona puede seguir consumiendo carne, huevos y lácteos y, al mismo tiempo, buscar incorporar más alimentos vegetales o reducir la frecuencia con que consume determinados productos.