

La delegación estuvo integrada por Rosario Navarro, Presidenta de SOFOFA y Directora Asociada de IDEMAX; Sebastián Amaral, Director Asociado de la consultora; y Alejandro Guzzoni, Senior Manager de ésta, quienes recorrieron el Centro de desarrollo y escalamiento tecnológico de CeTA, infraestructura destinada a acompañar la transición de soluciones desde etapas experimentales hacia niveles preindustriales y comerciales.
La instancia permitió explorar potenciales espacios de colaboración en ámbitos como alimentación sostenible, innovación agroalimentaria, valorización de subproductos, acuicultura, desarrollo territorial y proyectos de I+D+i, identificando oportunidades para fortalecer la vinculación entre empresas, centros tecnológicos, universidades y organismos públicos que permitan acelerar la transformación del conocimiento en nuevas oportunidades de desarrollo productivo para el país.
“Chile tiene una oportunidad única para consolidarse como referente en innovación alimentaria, pero para lograrlo necesitamos conectar capacidades científicas, tecnológicas y empresariales. Visitas como esta permiten identificar desafíos comunes, generar nuevas oportunidades de colaboración y avanzar en soluciones que agreguen valor a nuestros recursos, fortalezcan la competitividad de la industria y contribuyan al desarrollo sostenible del país”, señaló el director ejecutivo de CeTA, Jean Paul Veas, quien acompaño el recorrido por la planta.
En la misma línea, Sebastián Amaral destacó el potencial que tiene Chile para fortalecer una economía alimentaria basada en conocimiento y colaboración:
“Chile tiene la oportunidad de transformarse en una potencia alimentaria basada en conocimiento. Un ejemplo es el encadenamiento productivo entre el agro y la salmonicultura, que demuestra el valor de la colaboración. CeTA cumple un rol clave como puente entre investigación, innovación y desarrollo productivo”.
Durante la visita, los representantes de IDEMAX conocieron las capacidades del centro en desarrollo de prototipos alimentarios, escalamiento de procesos, validación tecnológica, pruebas de estabilidad y vida útil, así como proyectos vinculados a alimentos funcionales, nuevos ingredientes, economía circular y biotecnología.
Rosario Navarro relevó el valor de la colaboración entre los distintos actores del ecosistema para impulsar procesos de innovación con impacto: “La innovación alimentaria no ocurre en solitario. Requiere colaboración entre empresas, centros tecnológicos, emprendedores y academia. CeTA es un ejemplo de cómo la infraestructura, el conocimiento y la articulación pueden convertirse en motores de desarrollo productivo”.
Asimismo, se revisaron experiencias de colaboración con empresas, emprendedores e instituciones públicas y privadas, destacando el rol de CeTA como articulador entre ciencia, tecnología e industria en etapas de prueba que son esenciales para un desarrollo de productos acordes a la velocidad y segmentación en las preferencias y exigencias de los consumidores.
“Los consumidores son cada vez más exigentes y las tendencias alimentarias se mueven a la velocidad de un algoritmo, pero nuestra infraestructura industrial todavía se mueve al ritmo del siglo veinte. Si seguimos exigiendo que cada gran idea deba llenar un contenedor antes de probar su valor en el mercado, existe el riesgo de llenarnos de productos idénticos para un consumidor que ya demanda algo completamente distinto”, afirmóAlejandro Guzzoni.
Esta visita refleja la convergencia entre la labor que desarrolla CeTA a lo largo del país para impulsar la innovación alimentaria y el interés de IDEMAX por articular ecosistemas que conecten conocimiento científico, estrategia y desarrollo productivo, promoviendo iniciativas capaces de generar valor económico, social y ambiental para los territorios y sectores estratégicos de Chile.







