
El curso fue ejecutado por Clextral, como entidad principal, y contó con CeTA como coejecutor, combinando una etapa teórica desarrollada en el Hotel Maison de France con sesiones prácticas en la planta piloto de CeTA Zona Central, ubicada en el Parque Laguna Carén en Pudahuel.
La capacitación permitió abordar los principales fundamentos de la tecnología de extrusión y su aplicación al desarrollo y procesamiento de alimentos. Entre los contenidos se incluyeron las configuraciones de las extrusoras, el rol de la reología, el diseño y efecto de los moldes, la química de la extrusión y formulación de recetas, el control de la densidad del producto y el preacondicionamiento.
Asimismo, se revisaron aspectos asociados a la operación y optimización de los procesos, como las causas y efectos de la inestabilidad de la extrusora, el desgaste de tornillos, barril y placas de molde, además de herramientas para la resolución de problemas relacionados con la extrusión.
Uno de los elementos centrales del curso fue la combinación de conocimientos teóricos con experiencias prácticas en condiciones de planta piloto. Durante las jornadas prácticas realizadas en las instalaciones de CeTA, los participantes pudieron conocer el funcionamiento de una extrusora, los distintos elementos que componen el tornillo y las matrices, además de participar en pruebas orientadas a la elaboración de snacks con proteína vegetal y proteína láctea.
La experiencia también permitió conocer diferentes elementos periféricos asociados al proceso, así como revisar tendencias y productos disponibles en el mercado, vinculando los contenidos técnicos con aplicaciones concretas para la industria alimentaria.
Para CeTA, esta instancia representa una oportunidad para acercar capacidades tecnológicas y conocimiento especializado a las empresas, facilitando el aprendizaje aplicado y el desarrollo de nuevas soluciones y productos en el ámbito de los alimentos.
La actividad contó con representantes de Carozzi, SB Affari S.A., ICB, Molino Río de la Plata, Proalsa, SYB Cereales y Lasfor, quienes participaron de las distintas actividades teóricas y prácticas contempladas en el programa.
La realización de este curso reafirma el valor de la colaboración entre actores tecnológicos y empresas para impulsar la incorporación de conocimiento, innovación y nuevas capacidades en la industria de alimentos, especialmente en áreas con alto potencial de desarrollo como los cereales y las proteínas.













