
Desde este espacio, el equipo de CeTA recibió a visitantes de todo tipo y con intereses diversos, resolviendo dudas y compartiendo experiencias sobre desarrollos de distinta índole: desde nuevos productos hasta procesos de escalamiento, prototipaje y transferencia tecnológica. La instancia permitió visibilizar el trabajo que se realiza a lo largo del país, conectando la innovación con las personas en un lenguaje cercano y accesible.
La participación también se extendió a espacios de conversación. El viernes 10 de abril, Pamela Carrillo, jefa de innovación de CeTA Zona Sur, y Lorena Pacheco, jefa de innovación de CeTA Zona Norte, fueron parte de distintas mesas en torno al eje “Mar y Tierra”, abordando los desafíos y oportunidades de la innovación alimentaria vinculada a materias primas locales.
En tanto, el sábado 11 de abril, la jefa de negocios de CeTA, Verónica Céspedes, participó en la mesa “Salud: Somos lo que comemos”, relevando el rol de la alimentación en el bienestar y la calidad de vida. Ese mismo día, Pamela Carrillo también se sumó a la conversación en torno al mundo vitivinícola, aportando desde la experiencia de CeTA en el desarrollo de productos y procesos con valor agregado.







ÑAM fue además una valiosa oportunidad para el reencuentro y la conexión con iniciativas que han sido parte del ecosistema CeTA a lo largo del país.
En el espacio de INDESPA, destacó la presencia de Marbella Tongoy con su conserva de ostión al merkén, un desarrollo acompañado por CeTA Norte que da cuenta del potencial de la innovación con identidad territorial. El proyecto, que ha contado con el apoyo de CORFO en sus inicios y actualmente con el respaldo de INDESPA, ha permitido transformar recursos de menor calibre en una propuesta gourmet con valor agregado y proyección.
“Desde Tongoy presentamos nuestra conserva de ostión al merkén, un producto que transforma recursos de bajo calibre en una propuesta gourmet con identidad territorial y valor sostenible. (…) El trabajo técnico del CeTA ha sido clave para validar un producto que cumple estándares sanitarios y presenta alta aceptación en el mercado”, destacó Ximena Araya de Marbella, agregando que su presencia en ÑAM permite “llevar el mar de Tongoy a una vitrina nacional, proyectando un producto con potencial internacional”.

A un costado de Ñamcito, destacó también SetaMix, un extruido de setas desarrollado por Frutos de Lonquén en CeTA Zona Central, mientras que el stand de Patagonia Gelatos de Gelatería Michay que desarrolló unas paletas en CeTA Sur, se mantuvo constantemente concurrido, reflejando el interés del público por sus productos venidos desde la región de Aysén.
Por su parte, Kuna Foods —que realizó su desarrollo hace algunos años en CeTA Carén— volvió a evidenciar la consolidación de su propuesta en el mercado, con un producto que hoy se encuentra en el retail y es ampliamente valorado por los consumidores, manteniendo su origen en la búsqueda por mejorar la alimentación familiar.




Asimismo, el recorrido permitió encontrarse con el Banco de Alimentos de Lo Valledor, quienes compartían con los visitantes una serie de productos elaborados en base a subproductos vegetales, tales como mermeladas, panes, entre otros , evidenciando el potencial de la innovación para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles.
En un entorno marcado por la diversidad de propuestas gastronómicas, donde miles de personas disfrutaron de alimentos y bebestibles ricos, saludables e innovadores, CeTA reafirmó su compromiso con el desarrollo de soluciones alimentarias que respondan a los desafíos actuales, fortaleciendo al mismo tiempo su rol como articulador del ecosistema.
La participación en ÑAM Innova no sólo permitió mostrar capacidades, sino también seguir construyendo vínculos, generar nuevas oportunidades de colaboración y proyectar el impacto de la innovación alimentaria en Chile.






































