

En el contexto de la temporada estival 2026, el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) de la Zona Norte, en conjunto con la Municipalidad de Coquimbo y la empresa Nutrisco, realizó por segundo verano consecutivo una jornada de capacitación y sensibilización sobre Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y disminución del riesgo de Enfermedades Transmitidas por los Alimentos (ETA), dirigida a actores vinculados a la actividad turística y gastronómica del borde costero.
Si bien este tipo de acciones no forman parte del quehacer principal de CeTA —centrado en el desarrollo tecnológico, la innovación alimentaria y el escalamiento productivo—, la iniciativa se enmarca en su rol de articulador del ecosistema y en su compromiso con el apoyo a la economía regional, particularmente en territorios donde el turismo gastronómico cumple un papel clave en la generación de empleo y valor local.
La actividad se desarrolló el martes 14 de enero de 2026 en el sector del Remanso de La Herradura, uno de los principales polos turísticos de la comuna durante la época estival, con el objetivo de fortalecer la inocuidad alimentaria y contribuir a una experiencia segura y de calidad para residentes y visitantes.
Las ETA representan una de las principales causas de pérdida de salud a nivel mundial. Diversos estudios estiman que cerca del 70% de las diarreas se originan por la ingestión de alimentos contaminados por más de 250 agentes causales, entre ellos bacterias, virus, hongos, parásitos, toxinas y metales. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 600 millones de personas se enferman cada año por esta causa y más de 420 mil fallecen, lo que equivale a una pérdida de 33 millones de años de vida saludable a nivel global.
Durante la jornada, se abordaron los principales riesgos asociados a alimentos como carnes crudas, mariscos, huevos, leche sin pasteurizar, frutas y verduras, así como conservas mal procesadas y agua contaminada. También se puso especial énfasis en los grupos más vulnerables —niños, personas mayores y mujeres embarazadas—, para quienes las consecuencias de una ETA pueden ser especialmente graves.
Entre las medidas de control y prevención reforzadas en la actividad se incluyeron:
La realización de esta actividad por segundo año consecutivo consolida una alianza público–privada orientada a promover buenas prácticas en el turismo gastronómico local, reforzando la seguridad alimentaria en zonas de alta afluencia turística y contribuyendo al posicionamiento de Coquimbo como un destino responsable, comprometido con la calidad de sus servicios y el desarrollo sostenible de su economía local.











