
El Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA), a través de su Centro de Innovación Zona Sur, recibió la visita del seremi de Agricultura del Biobío, Francisco Lagos, junto al jefe de Operaciones de INDAP Biobío, César Hidalgo, y dirigentes del Consejo Asesor Regional (CAR) de INDAP, encabezados por su presidenta, Marta Sáez.
La actividad se desarrolló en las instalaciones de CeTA Sur, ubicadas en Nutrisco, en la comuna de Coronel, con el propósito de conocer las capacidades tecnológicas disponibles en la región y explorar oportunidades de colaboración para fortalecer la competitividad de la agricultura familiar campesina, mediante la innovación y la agregación de valor a sus productos.
Durante el recorrido, la delegación conoció la planta piloto de 235 m², equipada con tecnologías para procesos de deshidratación, extracción de jugos, molienda y envasado, entre otras capacidades que permiten desarrollar prototipos, realizar pilotajes y avanzar hacia la producción de alimentos con potencial comercial.
El seremi de Agricultura del Biobío, Francisco Lagos, destacó la importancia de acercar estas herramientas a los pequeños productores: “Bajo el mandato del Presidente José Antonio Kast, la innovación y la tecnología son ejes estratégicos a trabajar en el mundo rural. Esta visita es un paso exploratorio importante con la visión de que puedan dar el salto desde la venta tradicional hacia la agregación de valor”.
Desde CeTA, Pamela Carrillo, jefa de Innovación de CeTA Zona Sur, valoró la instancia y las oportunidades de colaboración que abre para el desarrollo productivo regional: “Esta visita es muy relevante porque permite conectar nuestras capacidades tecnológicas con las necesidades de la agricultura familiar campesina. En CeTA Sur contamos con infraestructura y conocimiento especializado para transformar materias primas en nuevos alimentos, apoyar su pilotaje y abrir oportunidades de mayor valor comercial para los productores del Biobío”.

La visita permitió identificar posibilidades de valorización de materias primas regionales, incluyendo productos como el changle, los digüeñes, el maqui, la murta y la rosa mosqueta, además de cultivos tradicionales, frutas y productos apícolas. Mediante procesos tecnológicos, estos recursos pueden transformarse en alimentos con mayor valor agregado, extender su vida útil y acceder a nuevas oportunidades de comercialización.
La presidenta del Consejo Asesor Regional de INDAP, Marta Sáez, destacó el valor de conocer estas capacidades disponibles en la región: “Muchas veces en el campo tenemos la materia prima y grandes ideas, pero nos falta la maquinaria industrial para concretarlas o al menos hacer pruebas. Ver que existe esta tecnología tan cerca nos motiva a informarnos y pensar en cómo mejorar lo que producimos con nuestras manos”.
En esta línea, el director regional (s) de INDAP Biobío, Marcelo Jelves, explicó que la institución se encuentra evaluando alternativas para facilitar el acceso de sus usuarios a estos servicios: “Estamos analizando cómo nuestros instrumentos pueden ser útiles para que nuestros usuarios realicen pilotajes de productos y reciban asesoría en las distintas etapas del proceso de desarrollo de un agroprocesado”.
Este acercamiento entre autoridades sectoriales, representantes de los agricultores y CeTA abre nuevas posibilidades de articulación público-privada para acercar la innovación a los territorios y fortalecer el desarrollo productivo regional.
Con esta visita, CeTA reafirma su compromiso de poner la tecnología y el conocimiento especializado al servicio de productores, emprendedores y empresas, impulsando la transformación de materias primas en alimentos innovadores y contribuyendo al desarrollo de una industria alimentaria más competitiva y sostenible.









