Centro de pilotaje de alimentos permitirá a pymes de la zona norte del país ampliar sus canales de ventas

 El Centro de Innovación Norte de CeTa Alimentos, apoyado por Corfo, cuenta con equipamiento para ofrecer servicios de desarrollo pilotaje y escalamientos semiindustrial de alimentos de origen agrícola y del mar a empresas y emprendimientos.

 A partir de este mes los procesos realizados en sus instalaciones cuentan con resolución sanitaria, lo que permitirá a los productores llegar a retail, supermercados y mercados externos que solicitan esta certificación.

Emprendedores y pymes de alimentos de sectores apartados o rurales de la región de Coquimbo y de la zona norte del país tienen a partir de este mes la posibilidad de ampliar sus mercados de distribución para llegar a las góndolas de supermercados, grandes tiendas e, incluso, a mercados internacionales que exigen productos con resolución sanitaria.

Lo anterior, gracias a que la Seremi de Salud de Coquimbo otorgó la resolución sanitaria al Centro de Innovación Norte de CeTA Alimentos. De esta manera, todos los alimentos que pymes y emprendedores desarrollen, piloteen y escalen a nivel semiindustrial en su planta ubicada en la ciudad de Coquimbo, saldrán de ella con resolución sanitaria. 

“Esto es un gran avance para apoyar a pequeños productores de zonas rurales o apartadas de la región que producen artesanalmente y no cuentan con las condiciones para obtener su propia resolución sanitaria”, destaca Lorena Pacheco, jefa del Centro de Innovación Norte de CeTA.

Agrega que “estamos felices, porque esta certificación se otorgará a los alimentos que se produzcan en todas nuestras líneas de procesos, que incluyen concentrados hortofrutícolas, conservas marinas, pastas untables y deshidratación de frutas y verduras. Esto permitirá a los emprendedores comercializar los productos elaborados en nuestras instalaciones de acuerdo a la normativa e ingresar  a nuevos mercados.

Precios más competitivos

Morgan Thomas es socia fundadora de Amami, un emprendimiento de alimentos artesanales de Salamanca. Su producto estrella son las mermeladas orgánicas hechas con frutas de pequeños productores locales del valle del Choapa y el resto de la región.

Para ella esta noticia se suma a otros beneficios que reporta pilotear y escalar su producción en una planta semiindustrial como la de CeTA.

“Si bien en nuestra fábrica instauramos buenas prácticas para trabajar bajo estándar de resolución sanitaria, en CeTA hemos visto la oportunidad de producir a mayor escala, con apoyo de ingenieros en alimentos y en una sala de procesos con máquinas adecuadas para producir volúmenes que nos permitan llegar al mercado con precios más competitivos”, señala.

En el caso de las mermeladas ꟷun emprendimiento muy extendido en la IV regiónꟷ Lorena Pacheco señala que “tenemos la capacidad de ofrecer a un pequeño productor que procese desde 200 kilos de fruta en un día. Para eso contamos con marmitas de acero inoxidable, dosificadores para llenar frascos, cerradora de tapas y autoclaves para esterilizar los envases. De esta forma, es posible sacar en poco tiempo una producción a escala semiindustrial lista para comercializar”.

Desde el punto de vista del productor, esto implica un cambio en la forma en que tradicionalmente se han desarrollado estos emprendimientos.

“Sin un servicio como el que ofrece CeTA, nosotros tendríamos que encontrar el capital para armar una sala de proceso propia, comprar máquinas y contratar a una o más personas, lo que toma tiempo e implica riesgos. En cambio, al tener esta planta en nuestra misma región, me basta coordinar el día para llevar la fruta y fabricar la mermelada que voy a comercializar. De esa forma puedo empezar a generar los ingresos que me permitirán hacer la inversión más adelante”.

Planta abierta a recibir visitas de la zona norte del país

El Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) es parte de la hoja de ruta del Programa Estratégico Transforma Alimentos, impulsado por CORFO para contribuir a que Chile se convierta en una de las potencias mundiales en producción de alimentos innovadores y sostenibles.

Su planta de Coquimbo atiende a empresas y pymes de los sectores agrícola y acuícola de la zona norte del país. Los interesados en conocer sus instalaciones y los servicios que se ofrecen para pilotear, prototipar y escalar la producción de nuevos alimentos pueden contactar a su jefa, Lorena Pacheco (lpacheco@cetalimentos.cl), para concertar una visita.

“Si tiene una idea de alimento, podemos ayudar a desarrollarla y obtener financiamiento”

En entrevista con la revista PanArte, el coordinador de Proyectos de Desarrollo e Innovación del Centro Carén de CeTA Alimentos explica cómo los especialistas de los Centros de Innovación de Coquimbo, Santiago y Temuco ayudan a emprendedores y empresas de mayor tamaño a prototipar, pilotear y escalar sus innovaciones en alimentos.

En la entrevista, Juan Pablo destaca el abanico de clientes a los que CeTA presta servicios, incluyendo desde emprendedores hasta empresas del rubro:

“Apoyamos emprendedores que no tienen conocimientos de ciencias y tecnologías de alimentos para que puedan desarrollar su producto, lanzarlo al mercado y producirlo a una pequeña escala para hacer sus pruebas comerciales y primeras ventas”.

“A empresas de mayor tamaño las ayudamos en tareas de mejora continua que antes implicaban parar por horas la producción. A ellos les proporcionamos un espacio donde hacer pruebas a una escala menor, lo que es una verdadera necesidad”.

Lee la entrevista completa aquí:

Revisa la edición completa de PanArte (mayo 2022)

Estudiantes de Escuela de Negocios Wharton conocen emprendimientos nacionales en CeTA

Con charlas de emprendedores chilenos del rubro de alimentos y bebidas y un recorrido por las instalaciones del Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) en Parque Carén, 70 estudiantes del MBA Executive de la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.) pudieron conocer ejemplos de cómo se apoya el emprendimiento en Chile a través de Corfo.

Para ello, durante la visita realizada el pasado 2 de mayo, la delegación de Wharton conoció el modelo de trabajo del CeTA, centro de pilotaje, protipado y escalamiento de nuevos alimentos e ingredientes que ofrece sus servicios a empresas de estos rubros en sus plantas de Coquimbo, Santiago (Parque Carén) y Temuco.

Además, conocieron la experiencia de emprendimiento de las empresas chilenas PolyNatural  y Yarí Drinks por parte de sus socios fundadores, Francisco Palma y José Pedro Matheu, respectivamente. Ambas empresas han logrado llegar a mercados internacionales con sus productos y en ese camino han recurrido a servicios de CeTA Alimentos.

La visita contó también con presentaciones de Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo.

Herramientas de apoyo

PolyNatural, fundada por Palma en 2016, desarrolla el producto Shel-Life, un recubrimiento 100% natural y certificado orgánico, que reduce la deshidratación y pudrición de las frutas, ampliando  su vida útil y, por lo tanto, sus opciones de comercialización y exportación.

Esta start-up ha recibido apoyo de Corfo y de instrumentos privados como el Fondo CLIN, un fondo de capital de riesgo de Fundación Chile. Actualmente operan en Chile, Argentina, Perú, Colombia y Estados Unidos.

“Es extremadamente relevante que existan herramientas de financiamiento que permitan escalar una compañía desde su idea o etapa inicial hasta llegar al mercado con apoyo de subsidios o fondos de apoyo. En ese sentido, yo soy fan de Corfo: nosotros hicimos todo el desarrollo de Polynatural con su apoyo. De otra forma no habríamos podido hacerlo”, señala Palma, actualmente CEO de Polynatural. Y agrega que “Corfo fue el puntapié inicial y luego vinieron los aportes de inversión de privados”.

Yarí Drinks elabora bebidas saludables a base de infusiones de yerba mate y té saborizadas con frutas. Su gerente general, José Pedro Matheu, destacó los pasos que siguieren desde un emprendimiento financiado con un Capital Semilla de Corfo hasta llegar a mercados internacionales con apoyo de ProChile.

En su presentación Jean Paul Veas, director ejecutivo de CeTA Alimentos, destacó que en sus tres centros esta corporación cuenta con más de un centenar de equipos para el desarrollo y pilotajes de alimentos innovadores.

A la fecha se han creado en sus instalaciones más de 40 productos agregando valor a materias primas y subproductos de los sectores agropecuario y acuícola, incluyendo cereales extruidos, snacks de frutas, algas, carnes y legumbres, bebidas a base de materias primas vegetales y caramelos de frutas sin aditivos.

Ministro de Economía insta a pequeños productores de la zona norte a crear una oferta de alimentos innovadora

Un llamado a pymes y emprendedores de la industria de alimentos del norte del país a incorporar innovación a sus productos hicieron autoridades encabezadas por el ministro de Economía, Nicolás Grau, en una visita a la planta del Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA), ubicada en Coquimbo.

Las autoridades recorrieron la planta de 967 m2 donde se ofrece equipamiento y servicios de pilotaje, prototipado y escalamiento de nuevos alimentos e ingredientes a pymes y emprendedores de la macrozona norte.

“Esta planta de CeTA es muy interesante, porque engloba varios objetivos de la estrategia de desarrollo de este gobierno, que además son políticas de Estado. Por un lado, la innovación: sumar complejidad a lo que se produce, sumar sofisticación e investigación aplicada a lo productivo. Y, por otro lado, conexión con la sociedad, articulando a pequeños productores que a veces no pueden hacer este tipo de desarrollos y CeTA  provee el espacio para que ello suceda”, destacó el ministro Nicolás Grau.

CeTA Alimentos es una corporación que forma parte del Programa Transforma Alimentos y que cuenta con el apoyo de la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de Corfo. Su planta de Coquimbo funciona en las instalaciones de Orizon, gracias a una alianza con esta empresa pesquera.   

Durante la visita la jefa del Centro de Innovación Norte de CeTA, Lorena Pacheco, explicó que la planta —que atiende a todas las regiones desde Arica-Parinacota hasta Coquimbo— tiene un énfasis en la elaboración de alimentos producidos a partir de materias primas agropecuarias y del mar.

“Esto incluye conservas marinas, pastas untables, concentrados hortofrutícolas, frutas y verduras deshidratadas, y embutidos y hamburguesas a base de carne o vegetales. Nuestro objetivo es fomentar la economía circular y potenciar la agricultura familiar campesina y la pesca artesanal de la zona norte, entregando valor agregado a sus materias primas”, señaló (ver recuadro).

El seremi de Agricultura Hernán Saavedra, destacó que “como Ministerio de Agricultura vemos con muy buenos ojos la existencia de este centro tecnológico en la región de Coquimbo, para mejorar nuestras capacidades productivas y de innovación y, por qué no, tener un sello distintivo en materia de producción alimenticia”.

La autoridad regional agregó que “en este contexto, la investigación, el desarrollo y la innovación juegan un rol fundamental, porque contribuyen a la seguridad alimentaria de la población y entregan también un mayor valor agregado a las materias primas de la agricultura familiar campesina y de la industria pesquera, haciéndolas más atractivas para los mercados internacionales”.


Espacio público-privado para innovar en alimentos

La elaboración de una salsa de camarones y langostinos a partir de descartes de estos crustáceos por parte de la empresa Rymar de Coquimbo y la producción de hongos comestibles usando residuos vitivinícolas como sustrato, realizada por Agrícola Santa Magdalena (Ovalle) son dos ejemplos de proyectos regionales de economía circular que han contado con el apoyo de CeTA y Corfo y que fueron destacados durante la visita de autoridades a la planta de Coquimbo.

“Estamos muy abiertos a recibir ideas y proyectos de este tipo que tienen pymes y emprendedores de la zona norte, para ayudarlos a crear nuevos alimentos e ingredientes a partir de materias primas agrícolas y marinas, así como de sus residuos y descartes”,  destaca Lorena Pacheco, jefa del Centro de Innovación Norte de CeTA Alimentos.

El ministro Grau aplaudió la labor del centro e hizo un llamado a empresas del rubro en la zona norte “a venir a CeTA y aprovechar la tremenda oportunidad que ofrece este espacio público-privado para desarrollar y escalar nuevos productos y aportar al desarrollo del país y de la región”.


Pymes acuícolas y agrícolas de la región de Coquimbo convertirán sus residuos y descartes en nuevos alimentos e ingredientes

Usar la tinta de calamar para teñir tallarines, convertir vísceras de mariscos en un alimento para animales o transformar la cáscara de chañar en una harina para repostería, son algunos de los proyectos de 35 empresarios/as y emprendedores de las tres provincias de Coquimbo para convertir sus descartes o mermas en un nuevo producto con valor agregado.

Este es el objetivo del “Programa de Difusión Tecnológica Regional para la revalorización y circularidad en distintos eslabones de la cadena productiva de la industria alimentaria de la Región de Coquimbo”, cuyo lanzamiento se realizó el 29 de marzo.

En la ocasión, representantes de las empresas y cooperativas seleccionadas pudieron conocer lo que hacen sus pares y de qué forma el programa de 18 meses de duración les entregará las herramientas y conocimientos necesarios para convertir sus residuos en productos comercializables y hacerlos llegar al mercado.

El Programa es ejecutado por el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) Zona Norte y financiado por el Gobierno Regional de Coquimbo a través de Corfo, entidad que dará seguimiento al programa.

Se trata de un proyecto que tiene un financiamiento de $96 millones, de los cuales $60 millones vienen desde el Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional de Coquimbo a través de Corfo, que dará seguimiento al programa.

Desde Corfo indican que la idea es conectar capacidades técnicas y tecnológicas con la red de empresas de la región para avanzar hacia un desarrollo basado en el triple impacto: económico, social y medioambiental, y con un foco en economía circular. De esta forma se espera avanzar hacia la valorización de residuos a los que no se está dando uso en la región.

Materias primas y descartes

Entre las empresas que participarán en el programa hay quienes cultivan o usan como materia prima lechugas hidropónicas, hortalizas, papayas, almendras, nueces, higos y chañar. En el ámbito acuícola hay mipymes que trabajan con pescado, jibia, calamar, ostiones, machas y algas, entre otras.

Un levantamiento realizado entre los beneficiarios por Jorge Cortés, coordinador de proyectos de CeTA Alimentos Zona Norte, arrojó que los principales residuos con los que quieren trabajar las empresas del agro son cáscaras, cuescos, pulpa, hojas y tallos. “En el ámbito acuícola destacan vísceras, conchas, algas y cáscaras de crustáceos, mientras que los residuos pecuarios incluyen interiores, carne, hueso y suero de leche”, detalla Cortés.

“Esto es un desafío para la región. Nos dimos cuenta de que las empresas tienen necesidad e interés en reutilizar sus residuos, pero que hay una brecha en los conocimientos básico de tecnología para desarrollar productos a partir de ellos. Es por eso que proporcionarles tecnología y conocimientos es uno de los focos principales de este programa”, destaca Lorena Pacheco, jefa de Innovación Zona Norte de CeTA Alimentos.

El programa considera talleres, charlas, actividades prácticas y asesoría especializada para las 35 empresas seleccionadas. Además, conocerán el equipamiento y profesionales de CeTA, corporación creada al alero de Corfo y especializada en desarrollo e innovación alimentaria.

En sus plantas de Coquimbo, Santiago y Temuco, CeTA Alimentos cuenta con más de 100 equipos como hornos deshidratadores, molinos, marmitas, pasteurizadores y  extrusores, disponibles para que las empresas hagan desde el desarrollo y pilotaje hasta la producción semiindustrial de nuevos alimentos e ingredientes.

Tatiana Castillo, presidenta de la Comisión de Fomento Productivo, Ciencia, Tecnología e Innovación del Gobierno Regional de Coquimbo, destacó que “los pequeños emprendimientos son la base del crecimiento de la región y los que tienen que ver con salud y alimentación son los que más necesita la gente, por eso es importante que su crecimiento sea sustentable y renovable”.

Lanzamiento en línea de Programa de Difusión Tecnológica para mipymes de los sectores agroindustrial y acuícola de la IV Región

El evento

El “Programa de Difusión Tecnológica Regional para la revalorización y circularidad en distintos eslabones de la cadena productiva de la industria alimentaria de la Región de Coquimbo” busca contribuir a mejorar la competitividad de Mipymes de los rubros agroindustrial y acuícola de la región.  

El proyecto apunta a disminuir brechas técnicas para el desarrollo de nuevos productos e iniciativas que revaloricen los residuos y mermas bajo el concepto de economía circular. Para esto se contemplan:

  • Actividades prácticas, charlas y talleres de difusión de tecnologías en función de subproductos caracterizados para fomentar la valorización de los residuos y descartes regionales e impulsar su utilización.
  • Asesoría a empresas beneficiarias en el uso y aplicación de soluciones tecnológicas disponibles en los tres centros de innovación de CeTA.
  • Orientación sobre fuentes de financiamiento que fomenten la circularidad y la reducción de residuos, para así obtener nuevos productos comercialmente atractivos para el mercado.

Programa

Martes 29 de marzo de 2022

10:00 — 10:05 AM

Bienvenida e introducción a la jornada

María Fernanda Faúndez, Encargada de Vinculación – CeTA

10:05 — 10:10 AM

Palabras autoridad Gobernación Regional de Coquimbo

10:10 — 10:15 AM

Palabras de Gustavo Dubó, Director Regional (s) Corfo

10:15 — 10:20 AM

Palabras de Jean Paul Veas, Director Ejecutivo CeTA

10:20 — 10:35 AM

Presentación de CeTA y casos de éxito

María José Bustos, Gerente de Negocios, CeTA

Capacidades y equipamiento de CeTA para ayudar a los beneficiarios del Programa de Difusión Tecnológica a realizar sus proyectos de valoración de residuos y economía circular. Casos destacados de empresas de alimentos que han puesto en el mercado productos basados en economía circular.

10:35 — 10:50 AM

Hoja de Ruta del Programa de Difusión Tecnológica, objetivos, actividades y alcances

Lorena Pacheco, Jefa de Innovación Zona Norte CeTA

Contexto regional sobre generación de residuos agroindustriales y marinos, potencial para las empresas y para la región de crear valor a partir de residuos y descartes y actividades contempladas dentro del Programa de Difusión Tecnológica para promover iniciativas de economía circular entre sus beneficiarios.

10:50 — 11:05 AM

Identificacion y diagnóstico de beneficiarios del Programa de Difusión Tecnológica

Jorge Cortés, Coordinador de Proyecto – Centro de Innovación Zona Norte CeTA.

Quiénes son los beneficiarios del Programa de Difusión Tecnológica, con qué materias primas y productos están trabajando y su potencial para generar proyectos de economía circular.

11:05 — 11:30 AM

Preguntas e interacción entre los participantes

Delegación del ecosistema de emprendimiento regional de O´Higgins establece vínculos colaborativos con el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria-CeTA

Fuente: Vi.cl 10 de marzo 2022

[VI.cl, 10 de marzo 2022] Con la finalidad de conocer las instalaciones y servicios que brinda el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria, CeTa, una delegación del ecosistema de emprendimiento regional integrada por el director regional de Corfo O´Higgins, Emiliano Orueta Bustos, el gerente de Pro O´Higgins, Braulio Guzmán Rebolledo y la Secretaria Ejecutiva del proyecto Ecosistema O´Higgins Andrea Manríquez Morales,  visitaron las instalaciones y sostuvieron importantes reuniones con ejecutivos del Centro que permiten a abrir nuevas herramientas de apoyo para  el desarrollo  de emprendimientos locales vinculados a la industria de los alimentos.

En la jornada, la delegación fue guiada por María Fernanda Faúndez, Encargada de Vinculación y Juan Pablo Vivanco, Director de Innovación de CeTA, quienes describieron y presentaron la variedad de laboratorios, equipos y procesos que se realizan en el Centro, conformado entre otras entidades por la Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica, Universidad de Talca y Universidad de La Frontera, además de capitales privados y  el apoyo de Corfo a través de diversas líneas e instrumentos de la corporación estatal. En este sentido, CeTA permite a emprendedores, pymes y startups, poder desarrollar pruebas, innovar, pilotos y desarrollo de nuevos productos alimenticios que desean sacar a mercado, y para lo cual CeTA brinda una asesoría profesional y técnica, que permite a emprendedores y empresarios avanzar en el desarrollo de sus iniciativas  y poder colocarlas en el mercado.

En la visita realizada en las instalaciones ubicadas en la comuna de Pudahuel, una de las tres con las que cuenta CeTA -también en Temuco y Coquimbo- , se puede apreciar la capacidad tecnológica, de investigación, ciencia e innovación en cada uno de sus rincones, espacios en los cuales los análisis y pruebas de alimentos son materia del día a día, tanto en su composición, formato e incluso packaging, pruebas que son realizadas colaborativamente con los emprendedores, procesos que permiten generar productos alimenticios que incluso incorporan economía circular, como se destacó en la oportunidad a través del desarrollo de sopas a partir del desecho de vegetales que se realiza en la  Vega Central  y que se encuentra en sus primeras etapas de estudio.

 Emiliano Orueta Bustos, director regional de Corfo O’Higgins,  valoró la visita y el aporte que desarrolla CeTA en favor del emprendimiento alimenticio, indicando que “Instituciones como CeTA, donde colabora la academia, Corfo y los privados, permiten estimular el desarrollo y entrada de nuevos productos alimenticios, sanos, de alta calidad y son un apoyo concreto para materializar y colocar en el mercado productos locales, siendo por lo demás, la Región de O´Higgins un potencial agroalimentario del país”.

Por su parte, Braulio Guzmán Rebolledo, gerente general  de  la Corporación de Desarrollo Pro O´Higgins,  indicó que “la colaboración público – privada permite materializar respuestas comoCeTA para una industria especifica como la alimentaria y, sin duda, el aporte del conocimiento y la ciencia en la construcción, evaluación y desarrollo de soluciones alimentarias que nacen de emprendedores  y que colaborativamente se analizan en el Centro, permite avanzar en innovadoras propuestas y en la cual la Región de O’Higgins tiene importantes aportes que realizar”.

La Secretaria Ejecutiva del proyecto Ecosistema O´Higgins, Andrea Manríquez Morales, destacó el encuentro, puntualizando que “esta iniciativa nace desde el compromiso del proyecto FIC Aceleración del Ecosistema de Emprendimiento Regional de O’Higgins, apoyado por el Gobierno Regional y su Consejo Regional, que permite generar vínculos colaborativos que se extienden fuera de la Región, atrayendo conocimiento y capacidades técnicas que facilitan y potencian el desarrollo de emprendimientos alimentarios, y en este sentido el proyecto busca conectar a los actores públicos -privados que posibiliten las mejores soluciones para que esas iniciativas puedan no solo materializarse, sino que además ingresar al mercado.”  Asimismo, la ejecutiva destacó que la jornada permitió generar los primeros vínculos con CeTA, los  que permitirán  a los emprendedores  de O´Higgins conocer las valiosas herramientas del Centro y abrir canales de desarrollo empresarial para la industria alimenticia regional.

 Consultado respecto a las acciones que se desarrollan a partir del FIC que impulsa Incubatec-UFRO y Agencia Gulliver, el Gobernador Regional de O’Higgins, Pablo Silva Amaya, destacó que “la innovación y el desarrollo de  una potencia alimentaria como lo es nuestra región permite avanzar con estas vinculaciones y posibilitan  concretar importantes y valiosos acuerdos, que se materializan en poner a disposición  el conocimiento, la academia, la innovación y la ciencia para desarrollar soluciones de emprendedores y empresarios en materia alimentaria  y que sin duda permitirá a los consumidores poder contar, por qué no decirlo, con cereales de algas y otras tantas opciones, que generarán riqueza y empleo para la Región de O’Higgins.”

Fuente: https://www.vi.cl/actualidad/delegacion-del-ecosistema-de-emprendimiento-regional-de-o-higgins-establece-vinculos-colaborativos-con-el-centro-tecnologico-para-la-innovacion-alimentaria-ceta-17042

Descartes de frutas, verduras y cereales son la base de alimentos nutritivos y ambientalmente amigables hechos por emprendedores chilenos

A nivel mundial, alrededor de un tercio de las pérdidas y desperdicios de materias primas se generan en diferentes etapas de la cadena de transformación de los alimentos. Esto genera impactos económicos, sociales y ambientales como incrementos en la huella hídrica, emisión de gases de efecto invernadero, presión sobre el uso de la tierra cultivable, costos de producción, y disminución de la disponibilidad de alimentos para la población. 

Sin embargo, son muchas las empresas y emprendedores que están implementando estrategias para minimizar la generación de estas pérdidas. Y Chile no se queda atrás.

El 4 de marzo, en el Día de la Ingeniería para el Desarrollo Sostenible, el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) destaca algunos ejemplos de alimentos impulsados por emprendedores chilenos, que demuestran cómo es posible avanzar en una dieta sostenible, que resguarde el medioambiente y la seguridad alimentaria.  

“En los centros de innovación de CeTA ubicados en Santiago, Coquimbo y Temuco hemos trabajado con emprendedores en el desarrollo de diversos alimentos que evitan el desperdicio de materias primas o que permiten recuperar descartes de frutas o verduras. De esta forma, estamos creando alimentos saludables, que aportan vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes a quien los consume y, a la vez, generan beneficios para el medioambiente“, dice Juan Pablo Vivanco, coordinador del Centro de Innovación Carén de CeTA Alimentos. 

Algunos de estos alimentos sostenibles son:

Bastones

Snack saludable con orujo de uva 

Empresa: B-Japi  

Junto con el emprendimiento de alimentación saludable B-Japi, se desarrollaron snacks para el mercado nacional que reutilizan el orujo de uva, residuo que queda del proceso de prensado de esta fruta para hacer vino. 

Con formato tipo sticks, para poder untarlos en salsas, este snack permite reutilizar y dar valor a este subproducto de la industria del vino como nuevo ingrediente, mediante su estabilización con tecnología de deshidratación y posterior extrusión. 

El producto final es un alimento rico en fibra dietética y en antioxidantes, lo que permite entregar a los consumidores un producto que además de sabroso, tiene propiedades beneficiosas para la salud.

Cereales para el desayuno con residuos de cebada

Empresa: Cerveza Triunfo

El bagazo de la cebada, un residuo de la industria cervecera que suele descartarse, se utilizó como base de un innovador cereal para el desayuno con propiedades saludables, sin sellos de advertencia y con un componente de economía circular. 

El cereal se encuentra actualmente a nivel de prototipo, validado en términos de escalamiento productivo, de composición nutricional, de inocuidad y sensorial.

imagen referencial de sopa de tomates y betarragas.

Sopas y compotas con descartes de hortalizas y frutas 


Instituciones:

Universidad Bernardo O’Higgins (UBO)

Fundación Banco de Alimentos Lo Valledor

Hojas y tallos de betarragas, apio, brócoli y tomate en buen estado descartados en el mercado Lo Valledor son la base de dos sopas preparadas para alimentar a personas en situación de vulnerabilidad. Lo mismo se hace con ciruelas, peras y plátanos para crear una sabrosa compota de frutas. Además, las sopas y compotas se pueden utilizar para preparar distintas recetas culinarias saladas y dulces, respectivamente.

Estos alimentos, ricos en fibra dietética, vitaminas, minerales y antioxidantes han permitido que cerca de 800 toneladas anuales de frutas y verduras que antes se iban a la basura hoy se transformen en alimentos con propiedades saludables.

Crea y Valida junto a CeTA: hasta $120 millones para I+D+i en alimentos y bebidas

El desarrollo de análogos cárnicos hechos 100% a base de plantas, nuevos ingredientes provenientes de subproductos agroindustriales o el pilotaje y escalamiento de snacks en base a alimentos patrimoniales, son el tipo de proyectos con los que empresas y emprendimientos de la industria de alimentos y bebidas pueden postular al nuevo llamado a concurso Crea y Valida junto a CeTA Alimentos.

El pasado 2 de febrero Corfo abrió las postulaciones a dos de estos instrumentos:

  • Crea y Valida I+D+i Reactívate: para el desarrollo de nuevos o mejorados productos, procesos y/o servicios de base tecnológica, a partir de prototipos, hasta su validación técnica a escala industrial y comercial que solucionen problemas y/o desafíos del sector productivo o aborden una oportunidad de mercado, a través de investigación y desarrollo (I+D+i).
    Cierre: 6 de abril a las 13.00 hrs
  • Crea y Valida Rápida implementación: para empresas lideradas por mujeres, que cuenten con un negocio de alto potencial de crecimiento, con una solución innovadora y con ventas iniciales. Cofinancia actividades que permitirán hacer crecer y despegar tu negocio, junto con servicios de apoyo para ayudar a implementarlo.
    Cierre: 7 de abril a las 13.00 hrs

Como centro de I+D+i registrado por Corfo, CeTA Alimentos cuenta con los profesionales y la tecnología para apoyar a empresas grandes, medianas, pequeñas, start-ups y emprendedores que quieran postular al cofinanciamiento de cualquiera de estos fondos.

Apoyo en la propuesta

Las empresas interesadas en postular a Crea y Valida nos pueden contratar o subcontratar como entidad colaboradora para realizar desarrollos, pruebas, testeo de productos, prototipado y pilotaje, incluyendo desde el prototipo a la etapa final de comercialización o solo alguna de las etapas, trabajando en colaboración con otros centros”, explica María José Bustos, gerente de Negocios de CeTA.

CeTA cuenta con tres Centros de Innovación en las zonas Norte, Centro y Sur del país, que ofrecen una serie de tecnologías y servicios para el diseño, prototipado, pilotaje y escalamiento semiindustrial de alimentos y bebidas, incluyendo el diseño de packaging (ver recuadro). 

La ejecutiva señala que para el proceso de postulación CeTA pone a disposición de los postulantes “un equipo técnico con experiencia en el desarrollo de proyectos, de manera de presentar una propuesta que cumpla con los requisitos y elementos que aumentan las posibilidades de adjudicación

En el caso de Crea y Valida I+D+i Reactívate, el cofinanciamiento de Corfo es de hasta 80% del costo total del proyecto. Lo que puede llegar hasta $100.000.000 para un Proyecto de I+D+i empresarial y hasta $120.000.000 para un Proyecto de I+D+i colaborativo.

Para los Crea y Valida Rápida Implementación el tope de financiamiento de InnovaChile de Corfo es también 80% del costo total, con un tope de hasta $30.000.000.

Las empresas o personas naturales interesadas en postular a estos instrumentos contratando los servicios de CeTA pueden enviar detalles de su producto a través del formulario en línea en este link:  https://bit.ly/3npf9ML






Centros de Innovación en Santiago, Temuco y Coquimbo

CeTA cuenta con tres Centros de Innovación disponibles para facilitar el trabajo de empresas de bebidas y alimentos de todo el país. Las siguientes son sus principales líneas de procesos:

Zona Centro (Laguna Carén, Pudahuel)

  • Salsas: desarrollo de productos semilíquidos o de viscosidad media a partir de materias primas hortofrutícolas y/o pecuarias.
  • Aceites: extracción y estabilización de aceites de materias primas y subproductos de la cadena agroindustrial.
  • Snacks extruidos: desarrollo de nuevos productos tipo snacks, como cereales para el desayuno y soufflés, entre otros.
  • Aislados proteicos: nuevas alternativas de aislados proteicos para desarrollo de nuevos productos, siguiendo tendencias plant-based.
  • Ingredientes/colorantes: desarrollo de ingredientes y aditivos.
  • Fermentados: procesos de fermentación para desarrollo de nuevos productos simbióticos (prebióticos, probióticos).

Zona Sur (Temuco)

  • Tratamiento de materias primas: extracción de aceites, producción de jugos y deshidratados; formulaciones a partir de  cereales, hierbas medicinales, frutas, berries y hortalizas.
  • Prototipado deformulaciones, productos y empaques
  • Pilotaje: producciones a pequeña escala
  • Producción semiindustrial:producción comercializablede alimentos
  • Miniplanta cervecera: para prototipado y pilotaje
    Envases y embalajes: packaging y smart packaging

Zona Norte (Coquimbo)

  • Conservas marinas en frascos y lata: elaboración de productos en conserva con materias primas de origen marino, ya sea pescados y mariscos.
  • Pastas untables: desarrollo de pastas listas a base de productos de origen marino, como moluscos y bivalvos, para el consumo sobre pan, galletas o similares.
  • Embutidos y hamburguesas: elaboración a partir de materias primas cárnicas y plant-based.

Desafíos y oportunidades en la diversificación de la producción y exportación agroalimentaria

Fuente: El Mostrador 19 enero 2022

Columna de Opinión por Eduardo A. Santos Fuenzalida

Me gustaría iniciar esta nota con una breve historia. Un par de décadas atrás, durante una visita oficial a Canadá, invitaron a nuestra delegación del Ministerio de Agricultura a conocer al “Crop Development Centre” (CDC) de la Universidad de Saskatchewan, para mostrarnos –según nos dijeron– lo que estaban haciendo con semillas de lentejas “originadas en lentejas chilenas”. Cuento corto, nos informaron acerca del programa de desarrollo de producción de lentejas de ese centro, que permitió que, a partir de los años setenta, Canadá desarrollara su propia tecnología –incluyendo semillas (y plantas) de lentejas adecuadas al clima de Canadá, así como los equipos de siembra, cosecha y selección de lentejas– para transformarse en unos pocos años –por lejos– en el primer productor y exportador de lentejas del mundo. Un par de años más tarde, el fundador del programa de lentejas de Saskatchewan visitó nuestro país, pues buscaba asociarse con Chile para que actuáramos como el centro de excelencia de multiplicación de semillas para Canadá. No lo logramos y no fue por falta de interés de Canadá.

Esto no puede volver a ocurrir, pues ahí teníamos una posibilidad de desarrollar una nueva área de trabajo, incorporar tecnología y conocimiento, y expandir nuestro comercio en una nueva dirección. Y no debemos olvidar que, en un pasado no muy lejano, Chile fue productor y exportador de lentejas. Hoy, si usted consume lentejas, muy probablemente fueron importadas desde Canadá. 

Si queremos “despegar” y transformarnos realmente en una potencia alimentaria –y no hablamos solo de números, sino de excelencia y calidad– debemos incorporar y adaptar nuevas tecnologías y, para ello, también capacitar para adaptarnos al uso de las nuevas tecnologías que se requieren para el desarrollo productivo y exportador de una industria agroalimentaria moderna. Y –por qué no– también ser capaces de atraer y asociarnos al capital que se requiera para dar un “salto cualitativo” para el desarrollo de capacidades, así como para la apertura, ingreso y el posicionamiento en nuevos mercados. En este breve espacio, solo podemos intentar enumerar los factores que permitirían identificar los sectores de la industria alimentaria chilena que creemos deberían ser apoyados para dar ese “salto cualitativo”. Más adelante, deberíamos identificar los mercados con el mayor potencial.   

Durante los últimos 20 años, el crecimiento de las exportaciones agroalimentarias ha estado por debajo de las ventas totales de Chile (229% y 267%, respectivamente). No obstante, hay diferencias importantes entre los distintos productos. Por lejos, las más exitosas han sido las carnes (crecimiento de más de 538%), en especial de cerdo y aves, destinadas principalmente a China. En esta primera mirada, parecería que estos productos (HS02) no requieren mayores apoyos. Las exportaciones de estos se concentran en pocas empresas y creemos que estas sí podrían hacer un esfuerzo en la diversificación de productos y agregar mayor valor. A continuación, pero a una gran distancia en cuanto a cifras de crecimientos, siguen las ventas de árboles y plantas (HS06); alimentos del mar (HS02, pescados, crustáceos y moluscos); y las frutas y hortalizas frescas (HS08). El resto de los productos tienen todos crecimientos por debajo del total del comercio de Chile durante el período.

En promedio, las ventas de árboles y plantas durante el período 2018-2020 son relativamente bajas (unos $60 millones de dólares). No obstante, esta industria incorpora tecnología desarrollada en Chile y, más allá de que muchas son medianas y pequeñas empresas, estas emplean numerosa mano de obra. Incluso pueden alcanzar mercados sofisticados europeos y el de Estados Unidos. En esta área de la producción tecnológica se cuenta con el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) del Ministerio de Agricultura, además de las numerosas universidades que realizan trabajos de gran nivel técnico, que es reconocido internacionalmente. Este trabajo, entre otras cosas, ha sido crítico para el desarrollo de nuestra industria frutícola. Debemos considerar seriamente potenciar este sector, que cuenta con el apoyo de SAG para lograr la apertura de nuevos mercados.  

Los sectores de productos del mar (HS03) y frutas y hortalizas frescas (HS08), si bien han sido tremendamente exitosos en términos comerciales, en más de una ocasión han encontrado “piedras en el camino”, de diferente tamaño, por cierto. La industria frutícola ha logrado establecer su reputación con productos de calidad, que rara vez han sido cuestionados. No obstante, como país, por lo general, hemos promocionado la industria bajo el lema de ser los primeros exportadores de “esta fruta” o la “otra”, pero poco se escucha –lamentablemente– de su calidad, higiene e inocuidad, en donde Chile tiene un récord prácticamente intachable (a pesar de las uvas envenenadas de Pinochet).

El énfasis en los volúmenes exportados y la correspondiente expansión de las áreas de producción, hoy tienen en aprietos a la industria, que está siendo cuestionada por llevar al límite el uso de los recursos naturales, en particular los recursos hídricos. Se han hecho frecuentes también los eventos de mosca de la fruta y el ingreso de nuevas plagas, como la lobesia botrana y drosofila susukii. En un marco de propuestas dirigidas a fortalecer prácticas productivas amigables con el medioambiente, no debe sorprender si la administración entrante busca modificar las prácticas actuales en el sector, más que continuar la ruta seguida hasta ahora en las actividades de promoción dirigidas, entre otros, por ProChile, y financiadas por el Fondo Silvoagropecuario de Promoción de Exportaciones. 

En el caso de la industria salmonera, ha existido un reiterado cuestionamiento, tanto por el posible uso de antibióticos de algunas firmas como por la contaminación del agua en las áreas de producción. Además, si se toma en consideración que este es un sector económico caracterizado por un puñado de grandes empresas –un par de ellas, de las más grandes del mundo–, parecería que difícilmente puede ser caracterizado prioritario en el fomento y apoyo de las exportaciones, a no ser que exista un esfuerzo claramente identificable y sistémico dirigido a desarrollar y exportar nuevos productos de mayor valor agregado, más allá de los filetes que ya exporta la industria. 

Todos los otros grupos de productos muestran crecimientos por debajo de las cifras de comercio total de Chile y, en algunos casos, muy por debajo. Aun así, algunos de esos sectores deberían ser la base de la diversificación y transformación productiva del agro, aumento de las exportaciones y reactivación de la integración económica regional, así como incorporación más activa de las Pymes rurales al comercio. Las preparaciones de frutas y hortalizas (HS20) y las de alimentos del mar y carnes (HS16) han reducido su participación en las exportaciones chilenas, aun cuando la globalización, el desarrollo de nuevos productos y los cambios en los hábitos de consumo, empujan los indicadores en la dirección opuesta, contribuyendo al rápido aumento de las compras de alimentos preparados. Chile, en menor medida, ha aumentado las exportaciones de productos procesados, pero en su gran mayoría son vendidos a granel. Tampoco debemos olvidarnos de los productos lácteos y, en particular, los quesos. En todos estos productos aún nos falta dar el gran paso para llegar directamente al consumidor y conquistar el diferencial de precios entre las exportaciones a “granel” y las ventas “directas al consumidor”. 

En Chile hemos ido desarrollando la capacidad de innovar significativamente en el área de la industria agroalimentaria vía el apoyo y actividades de instituciones o programas como la Fundación Chile, Transforma Alimentos y el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA), así como el Centro de Biotecnología de Sistemas de Fraunhofer Chile Research (FCR-CSB), entre otros. Así, las empresas han podido desarrollar y exhibir últimamente, nuevos productos elaborados de gran nivel. Nos falta, no obstante, dar el último paso para internacionalizar la innovación made in Chile, de manera sistemática y consistente. Al parecer, es una combinación de la “rutina” en que caen algunas empresas, pero, sobre todo, es falta de políticas de Estado e instituciones capaces de apoyar a los emprendedores, de manera efectiva, en las últimas etapas del proceso exportador. Las grandes empresas de la fruta, salmón, carne y el vino, pueden crecer y exportar sin gran apoyo del Estado, pero las pymes y las empresas de tamaño medio necesitan el apoyo y los recursos de una nueva institucionalidad que les permita dar y concretar los pasos finales. 

Con un Estado más activo e instituciones más “ágiles” –financiera y operacionalmente– y coordinadas bajo un mismo techo (por ejemplo, un nuevo Ministerio de Agricultura y Alimentación), podríamos ir por delante del proceso exportador y, así, adelantarnos a las demandas de los mercados importadores. Con el respaldo adecuado, podemos buscar “socios” en los países importadores, ingresar y posicionarnos en nichos de mercados de interés, y de esta forma negociar “arreglos” o acuerdos con las cadenas de distribución, en particular, con cadenas regionales, locales o de tamaño medio, que también buscan consolidar sus propios nichos de mercado. Además ahí, por lo general, es posible crear y agregar “valores” sustanciales con certificaciones tales como “natural” y “orgánico”, “comercio justo”, “no modificado genéticamente”, “sin hormonas y/o promotores de crecimiento”, y decenas de otras. 

Fuente: https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2022/01/19/desafios-y-oportunidades-en-la-diversificacion-de-la-produccion-y-exportacion-agroalimentaria/